martes, 16 de agosto de 2011

Enchiladas y comidas en la feria de Jocotenango


Un paseo por la feria de Jocotenango durante el mes de  agosto en Guatemala, resulta una costumbre arraigada  para visitar a la Virgen de la Asunción, patrona de la ciudad de Guatemala; a su vez por ser  agradable  caminar entre tanta gente, mientras se observan los juegos,  así como las ventas  de dulces y comidas.   Los dulces tradicionales de feria como se les llaman abundan, son tantos que es inevitable acercase y degustar uno, mejor dicho algunos. Los mazapanes, canillitas de leche, cocadas, zapotes, en fin existen cualquier variedad que solo a la vista son tentadores por su  inmenso colorido. Se encuentran además, diferentes panes o las vistosas manzanas acarameladas rojas y verdes que ahora las decoran con angelitos, o gomitas de colores. Los postres tradicionales son los  buñuelos y las  torrejas que hierven en grandes ollas con ese olor tan característico que atraen e invitan también a probar. 

Las ventas de comida son muchísimas, las calles tienen impregnado esos sabores y aromas  insinuantes y tentadores. Es posible encontrar elotes cocidos o asados, churros, plataninas recién fritas, pepián, gallinas asadas, tacos, tostadas con frijol, aguacate o salsa, chuchitos, entre muchos otros y por su puesto las  enchiladas que son un encurtido de verduras con remolacha a lo que debe su particular color, servidas sobre una tortilla tostada con una hoja de lechuga,  bañadas con salsa de tomate, decoradas con una rodaja de huevo, perejil picado, queso duro y cebolla. Cabe mencionar que comer una enchilada es toda una experiencia y requiere de cierta habilidad para que no se quiebre la tortilla tostada que podría provocar que se caiga todo el encurtido. ¡Qué deliciosas son!,  simplemente no podría ir a la feria sin degustar una; aunque en esta ocasión tuve la sorpresa que tenía chile jalapeño picado, algo adicional a las tradicionales enchiladas que las prefiero a  mi gusto, porque esta enchilada estaba muy sabrosa pero sí hizo honor a su nombre y sentí muy fuerte el gusto a picante. 

Azafate con enchiladas de doña Lucy
A pesar de ser tantos vendedores, es fácil reconocer ciertas caras, porque son personas que desde años atrás vienen a la feria. Tuve la oportunidad de conversar con doña Lucy, a quien le compré estas únicas y exquisitas enchiladas. Ella me comentó que vende en la  feria desde que tenía ocho años cuando acompañaba a su mamá, ahora tiene cincuenta años y sigue disfrutando de preparar la comida de feria y por supuesto de venderla. Con alegría me indicó que fue su abuela la que empezó con el negocio familiar de la comida, luego su madre y tías. Ahora ella lleva a su hijo para que la ayude con la venta, quien seguro seguirá ofreciendo este tipo de comida por muchos años más.                              

1 comentario:

  1. Que bonita nota Euda, felicidades por tu visita a la feria de Jocotenango, imagino disfrutar de nuestra gastronomía que es tan exquisita, tantos platillos que mencionas que hasta me dió antojo. Saludos.

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