viernes, 17 de diciembre de 2010

Sopa, inspiración infinita


La sopa es otro elemento más de  la fantasía de la cocina, que al traerla a la  memoria como un recuerdo de niñez, reúne las características de una comida para degustar en familia; presentada majestuosamente al centro de la mesa con  la sopera humeante  que despertaba la curiosidad por levantar la tapadera y averiguar los secretos escondidos en ese aroma que atrapaba toda la atención.

En muchas ocasiones resulta ser un platillo único, lleno de humildad en la mesa pero que reúne una variedad de ingredientes que aportan un inmenso valor nutricional a la dieta diaria y  hoy día deja a un lado esa sencillez a través de un proceso de  sofisticación y técnica  para complacer a los paladares  más exigentes.

Plato completo,  capaz de proveer sustento,  deleite  a los comensales y  variedades tanto como la creatividad lo permita al igual que las opciones de ingredientes a disponer. Es representativa de culturas y países tanto como épocas de la historia.

La sopa no ha sido olvidada con el tiempo, más bien reconstruida y actualizada con sabores o contrastes de insumos y texturas. Las opciones así resultan innumerables e interesantes.

Pero lograr una buena sopa es más que reunir ingredientes en una olla con cierta cantidad de agua. Cuenta la calidad de las verduras y su debida selección, la adecuada combinación de sabores y  utilización de hierbas aromáticas. Una cocción apropiada también  hará una verdadera diferencia, así mismo  influirá  la consistencia  lograda y la temperatura al servir. 

Pero, ¿qué  aporta la sopa además de ser  nutritiva? La facilidad de  su preparación, la opción de incluir vegetales en la dieta.  Sin más, una comida casera, que utiliza elementos frescos y un aporte a la economía familiar sin descuidar el gusto por un plato sabroso.

jueves, 16 de diciembre de 2010

El exquisito tomate


Esta vez mencionaré uno de los ingredientes preferidos altamente utilizado en las preparaciones culinarias como lo es el tomate, que llega a ser un ingrediente imprescindible en la cocina guatemalteca. De igual manera ocupa un lugar preferencial en  los recetarios de otras cocinas del mundo, con una infinidad de combinaciones  tan abundantes como el gusto  de quien los prepara.

A la vista atrae grandemente por su colorido. Lo buscamos  firme pero jugoso, con la certeza de que aporte ese  sabor que esperamos: ligeramente dulce y salado a su vez.
Al momento de su selección se escogerá uno a uno, tomando en cuenta su color y textura, con el entendido que la calidad de todos los ingredientes a utilizar debe ser óptima.

El tomate al igual que muchos otros ingredientes tiene sus secretos al momento de prepararse como pueden ser que se añada una pizca de azúcar durante su cocción para contrarrestar el grado de acidez. Asimismo escalfarlos por 30 segundos para luego pasarlos por agua fría para pelarlos sin dificultad.

Combina muy bien con la albahaca, el ajo, tomillo, orégano, cebolla, chile pimiento entre otros. Es un ingrediente muy versátil, que permite que se prepare crudo en ensaladas, cocinado en sopas, salsas, confitados o secados al sol para ser incorporados a manera de una sublime exquisitez.

Pero hablamos de una hortaliza o una fruta? El tomate es considerado una fruta que aporta potasio,  fuente de  vitamina C y antioxidante por los niveles de licopeno que contiene.

Contamos entonces con un ingrediente que puede ser una inspiración para los platillos que cumplan con el propósito de servir  una comida nutritiva, sabrosa y bien presentada.

La vinagreta, contraste de sabores


La vinagreta es el complemento ideal  que brindará refinamiento a una ensalada, aporta  una combinación perfecta entre lo ácido,  lo dulce,  lo amargo,  lo frutal y lo crujiente, para  potenciar  en sí los distintos ingredientes a utilizar. Siempre se requiere de una exigencia meticulosa en la elección y mezcla de los ingredientes para cada tipo de vinagreta, según la ensalada a preparar.

La proporción de una vinagreta  básica es de una parte de vinagre por tres partes de aceite y sal y pimienta al gusto. Es a partir de esta receta que se puede incorporar distintas especias, hierbas, frutos secos y demás ingredientes para  un sinfín de opciones. Eso sí es importante que todos los ingredientes estén finamente picados. Una pizca de azúcar realza el sabor de todos los ingredientes y  toque de miel puede aportar un toque agridulce.

Es esencial  lograr que los ingredientes queden bien mezclados o emulsionados. Se incorpora primeramente el vinagre con los diferentes ingredientes, finalmente se mezcla el aceite para que se integre bien. Tome en cuenta que la sal no se disuelve en el aceite entonces se incorpora al vinagre y es preferible utilizar pimienta recién molida para que aporte más aroma.

Existen distintos tipos de vinagre que varían el sabor como lo son el  vinagre de vino, de manzana, de estragón, de jerez y demás. Los vinagres balsámicos son bastante utilizados en combinaciones con tomate. El vinagre blanco es el más fuerte y menos aconsejable.
Como su nombre lo indica la vinagreta es a base de vinagre pero se puede sustituir por jugo de limón o distintos cítricos.

Considere preparar las vinagretas justo antes de servir la ensalada para conservar mejor los sabores y aromas.

Disfrute entonces de crear vinagretas delicadas o sofisticadas para variar sus recetas de ensaladas tradicionales.

La infaltable pimienta


Cada plato, cada creación culinaria,  tendrá el sello particular de quien  lo prepara, como lo son los ingredientes preferidos para incluir en la receta y así mismo las especias que darán ese toque personal esperado.
Existen muchas especias para elegir, pero habrá una que refleja esa característica autoritaria  de supremacía, que es casi infaltable e imposible de sustituir, aún como una de las más antiguas que se conoce.

Nos vendrá a la memoria cualquier variedad de comidas que nos gustan y sí,  a  todas se les  habrá incorporado la pimienta en combinación perfecta aún con una sola pizca de sal. Antes de servir un platillo, se rectificará la sazón,  para garantizar el éxito en la aprobación de nuestra comida, pero  quizás un poco más de pimienta sea lo único necesario para así estar seguros que ésta ya se puede servir!

Hay variedad de pimientas, cada una con sus  características específicas y que les corresponden diferentes etapas de maduración. La pimienta verde, con un gusto afrutado, es recolectada antes de su maduración. Se consigue seca o en vinagre.  La pimienta negra, la más picante, es recolectada seca y la blanca se recoge ya muy madura,  es necesario  pelarla y lavarla,  la que resulta ser la más suave.

Existen otras variedades, que no son precisamente una clase de pimienta, como la pimienta de cayena que se obtiene de chiles secos triturados y es muy picante. Al igual que la pimienta china o sechuan, muy fina y aromática, que resulta de unas semillas que necesitan ser tostadas para sacarles la semilla negra. Éstas combinan perfectamente con las aves asadas. La pimienta  de jamaica, que se le conoce también con su nombre en inglés” all spice”, deja sentir un cierto gusto a clavo y nuez moscada en combinación con el sabor característico de  la pimienta.
Pero no puedo dejar de hacer mención de la pimienta rosa, de sabor muy delicado, que siempre se molerá en el momento.

Contamos con distintas opciones de pimienta para cada gusto en particular, las  que perfectamente  utilizadas realzarán delicadamente el sabor esperado. Tenemos más que una especia: un tesoro, que debemos  apreciar y usar en su justa medida.